Dos pulsares en órbita uno del otro dan la razón a teoría de Einstein

Dos pulsares en órbita uno del otro dan la razón a teoría de Einstein

(ARCHIVO) Ilustración que divulgó la NASA el 6 de abril de 2006 en la que aparece un pulsar y un anillos de polvo estelar que provoca su rotación. Aprovechando una configuración cósmica única, astrof�sicos pudieron medir los efectos previstos en la teor�a de la relatividad de Einstein observando la gravitación extrema de dos pulsares en órbita uno del otro, según un trabajo divulgado en la revista Science del viernes 4 de julio de 2008.

Aprovechando una configuración cósmica única, astrofísicos pudieron medir los efectos previstos en la teoría de la relatividad de Einstein observando la gravitación extrema de dos pulsares en órbita uno del otro, según un trabajo divulgado en la revista Science del viernes.

O sea, esta teoría elaborada hace 93 años por el padre de la física moderna pasó una nueva prueba, afirmaron los científicos.

Los pulsares son pequeños objetos estelares extremadamente densos que subsisten tras la explosión de una estrella masiva en supernova.

Su masa es a menudo más grande que la del Sol, pero su tamaño es muy pequeño.

Estos pulsares giran sobre sí mismos a una velocidad vertiginosa y generan un gigantesco campo gravitacional mientras emiten potentes haces de ondas de radio que alumbran los radiotelescopios en la Tierra como faros al borde del mar.

Más de 1.700 pulsares han sido censados al día de hoy en nuestra galaxia, la Vía Láctea, pero este doble pulsar o pulsar binario, descubierto en 2003, es el único conocido de este tipo.

“Un pulsar binario crea condiciones ideales para verificar las predicciones de la relatividad general ya que cuanto más grandes sean las masas y más cercanas estén una de la otra, mayores son los efectos de la relatividad”, explicó René Breton de la Universidad McGill de Montréal, uno de los coautores de este trabajo divulgado en la revista Science del 4 de julio.

“La teoría de Einstein predijo que, en un campo gravitacional de este tipo, el eje sobre el cual gira un objeto cambiará lentamente de dirección mientras el pulsar pasa frente a su compañero”, como un trompo ligeramente inclinado cuyo eje de rotación oscila, explicó Victoria Kaspi de la Universidad McGill.

Los investigadores pudieron observar que uno de los dos pulsares realiza efectivamente un movimiento como ese cuando el otro pasa frente a él, confirmando esta parte de la teoría de Einstein de 1915.

http://noticias.ar.msn.com/articulo.aspx?cp-documentid=8436177

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El matrimonio de Bill y Belinda Gates, con niños en riesgo

FOTO

El matrimonio de Bill y Belinda Gates, con niños en riesgo

Bill Gates y su familia

Foto: Archivo

Hace poco más de una semana, el célebre multimillonario Bill Gates dejó la conducción ejecutiva de Microsoft, la empresa que fundó en 1975.

Desde aquel año hasta hoy avanzó bajo la consigna de proveer una computadora para cada escritorio en cada hogar. Casi lo logra, si no fuera que hay sociedades enteras que están bajo la línea de supervivencia. Tal vez, por esta realidad, decidió apartarse de la organización que lo convirtió en uno de los hombres más adinerados del mundo, y aplicar gran parte de sus ganancias y energías a la Fundación Bill y Melinda Gates.

Su página en Internet contiene una carta de la pareja que comienza con la siguiente descripción: “Cada día mueren más de 1000 niños por no haber recibido la vacuna contra el sarampión, que cuesta 15 centavos de dólar. Casi 3000 millones de personas en el mundo viven con menos de 2 dólares al día”.

Estas frases eximen interpretar cuáles son los objetivos de la Fundación Gates. Se baja así de la cima del mundo desarrollado y sube la cuesta de la desigualdad, donde habitan los enfermos y los hambrientos, cuando bien podría haberse refugiado en la burbuja de su fortuna. Esto abre la pregunta: ¿éste es verdaderamente un modelo de liderazgo para imitar?

Un rápido repaso por su trayectoria revela que hoy Microsoft emplea a 90.000 personas. Esta multitud de trabajadores de distintas calificaciones se debe, en parte, a su política de no tercerizar, sino desarrollar internamente sus 75 productos y las incontables versiones. Cualquiera diría que anduvo a contramano de las recomendaciones de los economistas de las últimas décadas y a pesar de eso ganó unos cuantos miles de millones de dólares.

La prensa especializada se preocupó más acerca de los efectos del cambio sobre las acciones de la empresa o las dificultades que enfrentará Microsoft en el futuro inmediato y la habilidad para superarlas de los nuevos dirigentes.

No debería opacarse la decisión de Bill Gates, más cerca de la conciencia moral que de la acumulación.

Bajando abruptamente de los cielos multimillonarios, cabe cuestionarse si esta dedicación filantrópica es privilegio exclusivo de personajes como Gates.

En escala menor, todo retiro de la lucha empresaria cotidiana necesita resignificarse, encontrar un sentido; diferente, pero sentido al fin.

Es evidente que el ex CEO de Microsoft no vivió encerrado entre las paredes de su oficina y tal vez sea esta virtud la que lo convirtió en uno de los hombres más ricos de todos los tiempos.

De nuevo, otra pregunta: ¿por qué no es el más citado por los gurúes como un excelente modelo de liderazgo? Al revés de las películas convencionales, no siempre ganan los buenos.

jmosqueira@ar.inter.net

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1027555

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Leyenda Maya: Los Primeros Hombres

Leyenda Maya: Los Primeros Hombres

Hommbres Mayas

Los dioses quisieron crear nuevos seres capaces de hablar y de recolectar lo que la tierra podría ofrecerles. Pero estas nuevas criaturas debían ser capaces de rendir homenaje a sus creadores.

Es así que formaron el cuerpo del primer hombre con lodo. Lo modelaron con minuciosidad, sin olvidar ningún detalle.

Desgraciadamente, el resultado fue deplorable: sin dientes, los ojos vacíos, sin ninguna gracia, estos muñecos no podían mantenerse de pie y se desintegraban bajo el agua.

Sin embargo, el nuevo ser tenía el don de la palabra, una voz armoniosa, jamás oída en este mundo. Pero no tenía conciencia de lo que decía.

A pesar de todo, los dioses decidieron que estos seres frágiles vivirían. Deberían luchar para sobrevivir, multiplicarse y mejorar su especie, esperando que unos seres superiores no los reemplazaran.

Las nuevas criaturas fueron fabricadas en madera para que ellas pudieran marchar bien derechas sobre la tierra.

Se unieron entre ellas y tuvieron hijos. Pero estos seres no tenían sentimientos. No podían comprender que debían su presencia sobre la tierra solo a la voluntad de los dioses.

Deambularon sin saber adonde iban, tales muertos vivientes. Cuando hablaban no había ninguna emoción en sus voces.

Vivieron muchos años hasta que los dioses decidieron condenarles a muerte: una lluvia de cenizas se abatió sobre estos seres imperfectos. Después el agua fluyó tanto que alcanzó las cimas de las montañas más elevadas. Todo fue destruido.

Los dioses crearon entonces nuevos seres. Pero ellos no correspondieron tampoco a sus esperanzas. El pájaro Xecot Covah les reventaba los ojos, mientras que el felino Cotzbalam los destripaba. Los sobrevivientes afrontaron las acusaciones de todos los seres y objetos que se creían sin alma: las piedras de moler, las marmitas, los cántaros, los perros, todos se quejaban de los malos tratos que habían recibido y amenazaban ahora a los hombres.

Éstos tuvieron miedo, huyeron, subieron sobre los techos que se desplomaron. Entonces se refugiaron en los árboles. Pero las ramas se rompieron. Intentaron encontrar refugio en las grutas; pero las paredes se derrumbaron.

Los pocos sobrevivientes se transformaron en monos. Es por eso que los monos son los únicos animales que evocan la forma de los primeros seres humanos de la tierra Quiché.

Entonces los dioses se reunieron una vez más a fin de crear un nuevo ser hecho de carne y hueso, y dotado de inteligencia. Esta vez se sirvieron del maíz; modelaron su cuerpo con esta pasta blanca y amarilla y les introdujeron pedazos de madera para que sean más rígidos.

Rápidamente, los nuevos seres humanos hicieron prueba de inteligencia: comprendieron el mundo que los rodeaba. Estos seres se llamaban Balam Quitzé, Balam Acab, Ma Hucutah e Iqui Balam.

Entonces los dioses interrogaron al primero de ellos:
- Habla en tu nombre y de los otros, y dinos cuáles son tus sentimientos. ¿Eres consciente de tus poderes?

Balam Quitzé les respondió:
- Ustedes nos han dado la vida y gracias a eso sabemos lo que sabemos, somos lo que somos; hablamos, marchamos y comprendemos lo que nos rodea. Sabemos ya dónde reposan los cuatro rincones del mundo, los cuales marcan los límites de todo lo que nos rodea.

Pero los dioses no apreciaron que los nuevos seres sepan tantas cosas. Faltaba que conocieran sólo una parte del mundo que los rodeaba. Sólo una parte de lo que existía les sería revelada y no deberían comprender todo. Faltaba limitar el campo de sus conocimientos a fin de reducir su orgullo. Sino sus hijos percibirían aún mejor las realidades del mundo hasta saber tanto como los dioses, y creerse dioses ellos mismos.

Faltaba remediar este peligro que sería fatal para el orden fecundo de la creación.

Entonces los dioses limitaron el campo de sus conocimientos.

A fin de que estos seres no estuviesen solos, los dioses crearon las mujeres. Durmieron a los hombres y ubicaron cerca de ellos a las mujeres, desnudas y apacibles.

Cuando se despertaron, vieron con alegría lo bellas que eran. Para distinguirlas les dieron nombres que evocaban la lluvia según las estaciones.

Las parejas se formaron y tuvieron hijos que comenzaron a poblar la tierra.

Ciertos entre ellos eran más dotados que otros. Por esta razón los dioses los eligieron para que fueran Adoradores y Sacrificadores, sacerdotes en las funciones más elevadas.

Los primeros seres engendrados eran tan bellos como su madre, tan fuertes como su padre y supieron adivinar el misterio de sus orígenes.

Es así que Balam Quitzé y los otros ancianos fueron los generadores de los seres humanos que vivieron, se desarrollaron y formaron las tribus del Quiché. Estos primeros hombres se propagaron sobre la tierra, en la región del oriente.

http://sinfoniafantastica.wordpress.com/2007/07/06/leyendas-mayas-los-primeros-hombres/

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- Ex Pastor Evangélico convertido al catolicismo: “verdad católica se me presentó clara y contundente”.

- Ex Pastor Evangélico convertido al catolicismo: “verdad católica se me presentó clara y contundente”.

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Fernando Casanova

Durante su participación, Casanova, teólogo y profesor de la Universidad Central de Puerto Rico y de la Universidad Sagrado Corazón, empleó un método formativo diferente, innovador y dinámico, para narrar su vivencia, basándose en circunstancias cotidianas, que causaron impacto y diversión.

Al ser entrevistado, explicó que su objetivo es formar a los feligreses, no sólo enfocándose en el estilo argumentativo, sino más bien en el narrativo. “Yo cuento mis experiencias, concluyo y luego exhorto a los oyentes, es decir, enseño con un estilo que llama la atención para que la gente aprenda”.

Casanova confesó que, “me hice católico porque no tuve otra alternativa, debido a que la verdad católica se me presentó clara y contundente”. “Yo era pastor del evangelismo y enseñaba en seminarios, pero predicaba algo que no creía, porque tenía una lucha teórica y de conciencia, razón por la cual decidí convertirme al catolicismo”.

En relación a rumores sobre una presunta división de la Iglesia Católica venezolana, Casanova dijo que al fundarse otra iglesia, surgieron ciertas dudas de que se dividió el catolicismo, pero para que esto ocurra debe irse un obispo católico romano, y eso no ha sucedido. “La Iglesia Católica es una institución que ha durado por más de mil años, incluso ya llega casi a los dos mil”. Entre tanto, monseñor Del Prette Lissot señaló que fue una jornada de fe, de conocimiento de la vida cristiana y de inspiración para vivir a Cristo en la vida cotidiana.

-”Estoy en Casa”, es una convivencia muy importante donde los presentes escucharon y reflexionaron sobre la experiencia de un pastor protestante del evangelismo, que tuvo un encuentro con Dios y se convirtió a la Iglesia Católica.

“Fernando Casanova es un gran teólogo que tiene el don de la predicación, lo que permite escuchar las palabras de Dios en sus labios”, afirmó el arzobispo de Valencia. En medio de la convivencia, Mons. Del Prette ofreció sus oraciones junto a los feligreses, al Santísimo Sacramento y le pidió por la paz de Venezuela y el incremento de la vocación sacerdotal.

También en el evento, destacó la actuación de la agrupación de la arquidiócesis de Valencia “Shema”, que interpretó temas que fueron coreados por el público, entre ellos “Pa’ Lante” y “Bendigan al Señor”, mientras que un grupo de jóvenes protagonizó hermosos actos de bailes.

Fernando Casanova, quien visita por primera vez a Venezuela, se presentará este domingo, en el Congreso de Líderes Católicos que se celebrará en el Colegio Nuestra Señora de Lourdes, desde las 8 de la mañana hasta las 4 de la tarde, y posteriormente se trasladará a Valera.

http://www.noticiascristianas.net/archives/1664

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Teorías sobre el origen del agua en la Tierra

Teorías sobre el origen del agua en la Tierra

Faro agua

En la actualidad se plantean dos teorías sobre el origen del agua en la Tierra: la teoría volcánica, y la teoría extraterrestre de los meteoritos transportadores de agua. Ambas teorías siguen discutiéndose por las escuelas de científicos que toman una u otra posición, aunque actualmente se ha visto que lo más razonable es aceptar ambas teorías ya que una complementa a la otra.

La teoría volcánica plantea que el agua se formó en el centro de la Tierra, por reacciones a altas temperaturas (527 ºC) entre átomos de hidrógeno y oxígeno. Las moléculas formadas por esta reacción fueron expelidas a la superficie terrestre en forma de vapor (por la temperatura a la que se encontraban); algo de este vapor de agua pasó a formar parte de la atmósfera primitiva (esta atmósfera primitiva carecía de oxígeno molecular), y otra parte se enfrió y condensó para formar el agua líquida y sólida de la superficie terrestre. Este proceso tomó millones de años, pero las evidencias experimentales que se tienen actualmente plantean que el agua está presente en la Tierra hace unos 3.800 millones de años.

La teoría más reciente atribuye el origen del agua a causas extraterrestres. Numerosos estudios realizados por la NASA apoyan los planteamientos de Tobias, Mojzsis y Scienceweek quienes afirman que el agua llegó a la Tierra en forma de hielo, en el interior de numerosos meteoritos, que al impactar sobre la superficie terrestre liberaron este compuesto y llenaron los océanos (o al menos parte de ellos).

Cuando esta teoría fue planteada recibió una gran cantidad de críticas y censuras, pero estudios referidos por Mojzsis hablan de otros impactos de meteoritos sobre la Tierra, a los cuales se atribuye el haber contribuido con concentraciones significativas de otros elementos y moléculas químicas a la «sopa» donde se originaron las macromoléculas orgánicas y los coacervados. Posteriormente, científicos de la NASA han comunicado algunos descubrimientos que constituyen la primera evidencia sólida para este suceso: análisis del cometa S4 LINEAR han mostrado una similitud muy grande entre la composición y estructura química de éste con el agua que actualmente existe en los océanos de la Tierra, así como estudios de presencia de deuterio (D), átomos de hidrógeno con un neutrón extra, característicos de este tipo de cometas, inclusive en las profundidades de los mares, siendo que el D2O se encuentra en toda el agua —independientemente del tipo de cuerpo de agua o la profundidad— en una relación natural aproximada de 99,85% de H y 0,15% de D.

Si bien ambas teorías son muy distintas y tienen poco en común, ambas todavía dejan algunas dudas sobre su validez, ya que ninguna de ellas explica del todo el origen del agua en el planeta. La teoría volcánica habla de una hidrogenéis masiva en el centro de la Tierra, proceso que fue desarrollándose paralelamente a la formación de la atmósfera primitiva, por lo que una parte considerable del agua generada por las reacciones químicas tuvo que evaporarse hacia el espacio o reaccionar con otros compuestos de la atmósfera primitiva.

Por otro lado, si bien la presencia de hielo en algunos planetas, la luna y algunos cometas apoya la teoría extraterrestre, los niveles de xenón presentes en la atmósfera terrestre son diez veces mayores que los presentes en los cometas, aunque se debe considerar que esta variación puede estar influenciada por las condiciones de gravedad en la Tierra que son diferentes a las de los cometas, y que el xenón —como gas noble— no sufre reacciones químicas y no puede ser fijado como compuesto. En este caso la interpretación de la cantidad de xenón puede ser usada como prueba tanto para aceptar como para refutar la teoría extraterrestre, dependiendo de cómo se interpreten estos hallazgos.

Las consideraciones anteriores sugieren, según Tobias, que el agua en la Tierra no fue originada por una sola causa, sino que más bien debería pensarse en un hipotético origen mixto, ya que de esta manera se complementan ambas teorías bajo un postulado lógico y coherente: parte del agua se originó en la Tierra por reacciones a elevadas temperaturas y erupciones volcánicas, y la otra parte provino de los cometas. Esta idea concuerda también con el planteamiento de que la atmósfera y los océanos se desarrollaron juntos. Sin embargo, tampoco existen pruebas contundentes para aceptar plenamente el origen mixto, y quedan abiertas las puertas al planteamiento de otras nuevas teorías.

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Recuperará el espíritu conciliador del padre de la genética moderna

Viernes 04 Julio 2008

El Año de Mendel, una iniciativa para impulsar el diálogo ciencia y religión

Recuperará el espíritu conciliador del padre de la genética moderna

La Universidad católica de Villanova, en Pensilvania, organiza el próximo otoño el “Año de Mendel”, con la finalidad de dar a conocer la figura del padre de la genética moderna y demostrar que ciencia y religión no tienen por qué contradecirse, tal y como el propio Mendel demostró con su vida. Su legado no deja lugar a dudas de la posibilidad de conciliación de espiritualidad y conocimiento científico, según los organizadores, ya que el investigador puso la misma pasión tanto en su innovadora búsqueda en la investigación genética como en sus estudios religiosos. Por Yaiza Martínez.


Wikipedia.
Hace tiempo que es conocida la encarnizada lucha establecida en Estados Unidos entre los defensores de la teoría de la evolución de Charles Darwin y los defensores del creacionismo. Sin embargo, existen excepciones en este sentido, como la que comenta en un artículo reciente el Herald Tribune.

En la Universidad Villanova de Pennsylvania, universidad católico romana de la orden de San Agustín, están intentando cambiar las cosas. A pesar de lo poco popular que resulta hoy día en Estados Unidos conciliar la religión con la ciencia, sus miembros han organizado el “Año de Mendel”, en honor a Gregor Mendel, monje agustiniano y naturalista austriaco.

Mendel describió las llamadas “Leyes de Mendel” que rigen la herencia genética, gracias a las investigaciones que llevó a cabo con diferentes variedades de la planta del guisante (Pisum sativum).

Según publica la Universidad Villanova acerca del evento, el científico y religioso “cultivó 28.000 plantas de guisante durante ocho años para descubrir algunas de las más famosas leyes de la herencia. Aunque se necesitaron 35 años para que los expertos comenzaran a apreciar la importancia de su trabajo, Mendel es hoy día comúnmente conocido como el padre de la genética moderna”.

Combinación de ciencia y espiritualidad

El “Año de Mendel” comenzará el próximo otoño y contará, además, con una exposición de los trabajos del científico fraile en la Academia Natural de Ciencias de Filadelfia. En ella podrán observarse objetos personales como sus gafas, su microscopios o sus herramientas de jardinería.

Mendel resulta para los organizadores del presente evento de una gran importancia porque, según ellos, el investigador puso la misma pasión en su innovadora búsqueda en la investigación genética como en sus estudios religiosos.

Para el reverendo Kail Ellis, decano de la facultad de ciencias y artes liberales de Villanova, su filosofía casa con las ideas de San Agustín, que hablaba de la búsqueda del conocimiento y de la verdad. “Ciertamente, las ciencias son una parte esencial de nuestro conocimiento y de nuestra capacidad de proceder en el mundo”, señaló Ellis.

Según publica el Herald Tribune, el científico Francis Collins, director del Proyecto Genoma Humano desde 1999 y creyente, declaró que todavía las “malas lenguas” procedentes tanto de la comunidad religiosa como de la científica siguen creando un clima tenso para los investigadores norteamericanos.

Horrible elección

Por un lado, actitudes extremistas de famosos científicos no creyentes que han publicado libros de gran calado social y, por otro, también las actitudes extremistas de algunos religiosos, como los creadores del Creation Museum en Petersburg, Kentucky, no ayudan mucho.

El Creation Museum, cuyo lema es “Prepararse para creer”, está diseñado para “traer a la vida las páginas de la Biblia”. Escenarios realistas y efectos visuales situados en miles de metros cuadrados tratan de volver reales las historias bíblicas. El museo ha recibido ya a más de 400.000 visitantes en su primer año de apertura.

Según Collins, “Mendel estaría horrorizado de ver la manera en que se pide a la gente que elija entre Dios y la ciencia. Esta es una elección innecesaria”.

En el entorno social norteamericano, los creyentes católicos son los más tendentes a creer en la evolución, según una encuesta del Pew Forum on Religion and Public Life (58% de los católicos en comparación con el 48% de la población general).

Legado de Mendel

Para los organizadores del Año de Mendel, lo cierto es que el legado de este monje no deja lugar a dudas de la posibilidad de conciliación de espiritualidad y conocimiento científico: los resultados de sus investigaciones aún son una parte esencial del estudio contemporáneo de las ciencias naturales y físicas a nivel universitario.

Por eso, la Universidad de Villanova no pierde la oportunidad de rendirle culto, considerándolo un ejemplo a seguir. Ya en 1928, esta institución estableció por vez primera la Medalla Mendel para trabajos sobresalientes en el campo de las ciencias. Este año se cumple el ochenta aniversario de este premio y el afortunado ha sido el reverendo George Coyne, director, durante 28 años, del Observatorio Vaticano.

Según el decano Ellis, “Mendel puso las bases de todos los descubrimientos en investigación genética posteriores, y eso es algo que mucha gente, simplemente, desconoce. Poniendo de relieve su figura durante todo un año, haremos que este conocimiento llegue a una gran y diversa audiencia”.

Yaiza Martínez
http://www.tendencias21.net/El-Ano-de-Mendel,-una-iniciativa-para-impulsar-el-dialogo-ciencia-y-religion_a2388.html?preaction=nl&id=7984452&idnl=36831&

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La New Age ha buscado su conexión con la ciencia

Lunes 30 Junio 2008

La New Age ha buscado su conexión con la ciencia

Autores como Fritjof Capra han sentado sus raíces en el conocimiento científico

“Nueva Conciencia” es la denominación que gran parte de los participantes en la corriente conocida comunmente como “Nueva Era” o “New Age” prefieren aplicarle. Con independencia de las reservas que se mantengan hacia ella, es de simple justicia destacar que dicha corriente está desplegando actualmente una creatividad notable, y que la calidad y profundidad de las aportaciones del núcleo de intelectuales de orientación transdisciplinar que son sus principales teóricos, va en claro aumento. Este dato de fondo puede explicar, en parte al menos, la creciente influencia de este movimiento. Por José Luis San Miguel de Pablos.

Fritjof Capra. (Karl Grossman).
En este artículo y uno o dos posteriores voy a comentar algunos escritos de un par de autores del New Age o de la “nueva conciencia” muy conocidos. Empezaré con Sabiduría insólita, de Fritjof Capra, cuya traducción al castellano acaba de ser reeditada por Kairós. Y se diría que los veinte años transcurridos desde la aparición de la primera edición en lengua inglesa no han hecho mella en él…

De hecho, las ideas que fluyeron en las conversaciones que Capra mantuvo con casi todos los “personajes notables” con los que se encontró a lo largo de dos décadas, conservan una vigencia tan insólita como la sabiduría del título. Valgan como botón de muestra un par de temas, de entre los muchos que se tratan. El primero surgió en las entrevistas del autor con Gregory Bateson: se trata de la estrecha conexión que este investigador inclasificable establecía entre alta complejidad y mente.

Lo mejor es dar la palabra a Capra:

La materia, para Bateson, está siempre organizada –“no sé nada sobre materia desorganizada, si es que tal cosa existe”, escribió en Mind and Nature– y sus pautas de organización son, para él, cada vez más hermosas a medida que aumenta su complejidad. Siempre insistió en que era monista, en que desarrollaba una cosmovisión científica que no dividía de forma dualista el mundo en mente y materia ni en ningún otro tipo de realidades independientes. Señalaba a menudo que la tradición judeocristiana, aun presumiendo de monista, era esencialmente dualista al separar a Dios de su creación. Asimismo insistía en la necesidad de excluir toda explicación sobrenatural, ya que destruiría el monismo de su concepción. (…)”.

“En mi opinión, la contribución más destacable de Bateson al pensamiento científico fueron sus ideas sobre la naturaleza de la mente. Desarrolló al respecto un concepto radicalmente nuevo, que para mí representa el primer intento acertado de superar la división cartesiana, que tantos problemas ha causado en el pensamiento y la cultura de Occidente”.

“Bateson propuso definir la mente como un fenómeno de los sistemas, característico de los seres vivos (subrayado en cursiva por el autor del presente artículo). Enumeró una serie de criterios que los sistemas deberían satisfacer. Todo sistema que los satisfaga será capaz de procesar información y desarrollar los fenómenos asociados con la mente: pensar, aprender, recordar, etc. De acuerdo al punto de vista de Bateson, la mente es la consecuencia necesaria e inevitable de una cierta complejidad, que empieza mucho antes de que los organismos desarrollen un cerebro y un sistema nervioso de tipo superior. Hizo hincapié también en que los rasgos mentales no sólo se manifiestan en organismos individuales, sino también en sistemas sociales y ecosistemas, y en que la mente no es sólo inherente al cuerpo, sino también a los canales y mensajes exteriores (pp. 94 y 95).

Estructuras disipativas

La concepción de la mente que tenía Bateson es aclarada por Capra haciendo intervenir la teoría de Ilya Prigogine acerca de las estructuras disipativas y los fenómenos de autoorganización que surgen cuando un sistema es llevado lejos del equilibrio por la incidencia de un flujo energético. Va estando cada vez más claro que la vida, el ámbito entero de lo biológico, no es otra cosa que un vasto dominio de la autoorganización sistémica, el dominio, precisamente, en el que ésta se manifiesta del modo más nítido y extremo, pero no el único en el que se manifiesta. La reducción local de la entropía –o lo que es lo mismo, el aumento de neguentropía– que es el rasgo clave que define a las nuevas entidades que emergen en los procesos de autoorganización, no sólo se observa en los seres vivos, sino –en mayor o menor medida– en toda el proceso de ontogénesis que, desde el big bang y empezando por los quarks, llega hasta el hombre y sus sistemas culturales y civilizatorios.

Aunque sin decirlo de manera explícita, Capra sugiere claramente que tanto el élan vital bergsoniano como la complejificación-espiritualización de la materia en la visión teilhardiana de la evolución cósmica, pueden explicarse científicamente a partir de la nueva termodinámica “lejos del equilibrio” de Prigogine. La “exploración” de alternativas de mucha menor entropía que los sistemas de partida, en los puntos de bifurcación estudiados por el premio Nobel de Bruselas, hace surgir una teleonomía (apariencia de finalidad) orientada a la complejidad creciente y a la individualización de entidades definidas globalmente (ontogénesis) que, según yo mismo he declarado en alguna ocasión anterior, y lo mantengo, es indistinguible de una orientación teleológica genuina. Pues ¿por qué la existencia de una explicación del orden de la causalidad eficiente tiene que impedir asumir que el resultado apunta claramente hacia la finalización y que de hecho la establece? ¿O es que a esta última sólo puede sustentarla “lo milagroso”? En lugar de “diseño inteligente” previo, inteligencia inherente al proceso evolutivo continuo de la energía, la materia y la vida, así como a cada una de sus fases, ”saltos” y entidades-sucesos (Whitehead). Inteligencia, mente en suma, que se evidencia y se despliega en el curso del proceso mismo, partiendo de un potencial que está presente ya en el origen.

Pero hablar de mente –y de inteligencia– es lo mismo que referirse a manejo de información para adaptarse mejor al medio (e incluso para modificarlo en beneficio propio). Ahora bien, lo que vehicula la información es lo improbable, lo heterogéneo… Es la neguentropía lo que permite que exista la información, hasta el punto de que muchos las identifican. Teniendo esto en cuenta, es posible desde luego concebir una mente totalmente inconsciente, una mente reguladora capaz de tomar decisiones “inteligentes” sin estar al servicio de ningún foco consciente. Por ahí van, de hecho, los teóricos de la inteligencia artificial, que ni siquiera se plantean en serio el problema de la consciencia (el término consciencia no acaba de ser admitido por la Real Academia. Se utiliza aquí –y se reivindica–, no obstante, puesto que “conciencia” posee un significado equívoco, lo que en este caso es bastante grave).

Mente y consciencia

Pero Capra, claro está, sí que se lo plantea. Acierta, de entrada, a distinguir con claridad entre mente y consciencia, algo que tanto esfuerzo cuesta a los pensadores de Occidente y que tan claro han visto siempre los orientales. La razón de ello parece clara: para ver tal cosa es imprescindible parar conscientemente la “máquina de pensar”, la mente, un ejercicio básico de meditación oriental que es, sin embargo, ajeno a las tradiciones de Occidente, pero que Capra conoce.

Una situación vivida por Capra ilustra a las mil maravillas, y permite hasta cierto punto vivenciar, el problema de la consciencia tal como en el libro se plantea, es decir, de un modo mucho menos teórico y mucho más directo que las demás cuestiones evocadas. Refiere Capra cómo se desarrolló una reunión de pensadores alternativos celebrada en 1980 en el Monasterio de Piedra (Zaragoza, España), reunión en la que participaban Ronald D. Laing, Stanislas Grof y Gregory Bateson, junto a él mismo, entre otros…

(Fritjof Capra interviniendo en la reunión) — Si examinamos las teorías de la con(s)ciencia, vemos que todas son variaciones de dos puntos de vista aparentemente opuestos. A uno de ellos le denominaré “la visión científica occidental”. Esta considera la materia como primordial y la con(s)ciencia como una propiedad de complejas pautas físicas, que emerge en un cierto nivel de la evolución biológica. La mayoría de los neurocientíficos comparten hoy en día este punto de vista. (…)

El otro punto de vista acerca de la con(s)ciencia puede denominarse “visión mística”, ya que generalmente es propio de las tradiciones místicas. Éste considera la con(s)ciencia como realidad primaria, como esencia del universo, (el) campo de todo ser y de todo lo demás, de todas las formas de la materia y de todos los seres vivos, manifestaciones todos ellos de esa conciencia pura. Esta visión mística de la con(s)ciencia se basa en la experiencia de la realidad en modos no ordinarios de con(s)ciencia y, según se dice, dicha experiencia mística es indescriptible. Es…

–¡Cualquier experiencia! –exclamó Laing, interrumpiendo decididamente mi discurso–. ¡Cualquier experiencia! –repitió al ver que le miraba desconcertado. ¡Cualquier experiencia consciente de la realidad es indescriptible! Mira simplemente a tu alrededor un momento, y observa, escucha, huele y siente dónde estás.

Seguí su consejo y pasé a hacerme plenamente consciente, experimentando una sinfonía de sombras, sonidos, olores y sensaciones.

–Tu con(s)ciencia puede participar de todo cuanto existe a tu alrededor –prosiguió Laing– pero nunca lograrás describir tu experiencia. No ocurre sólo con la experiencia mística sino con cualquier experiencia.

Comprendí de inmediato que Laing tenía razón. (…). (pp. 159-160)

Búsqueda sincera

La sincera búsqueda, a la par científica y espiritual, racional e intuitiva, que reflejan los libros de Fritjof Capra, siempre me ha conmovido. Pero es que además, en esta ocasión, el relato de lo que presenta como un episodio autobiográfico relevante, con un maestro de la psiquiatría, como Laing, cumpliendo el papel de instructor zen, ha venido a confirmarme en una vieja idea, de esas que cuesta un poco comunicar en público por miedo a la incomprensión bienpensante: la de que darse cuenta plenamente de lo que es la experiencia consciente no es cosa trivial; y que cuando esa percatación tiene efectivamente lugar, no se diferencia gran cosa de una experiencia mística.

Lo cual implica, de paso, constatar que la transición entre un estado común de conciencia y uno próximo a “lo místico” es mucho más tenue de lo que se suele admitir. Claro que alguien podrá objetar: ¿acaso no tiene todo el mundo conciencia plena de su propia consciencia? Bien, sé que cuesta un poco reconocerlo, pero yo diría que no, puesto que dicho insight es, sin ir más lejos, radicalmente incompatible con las posturas “negacionistas” que, acerca de la consciencia, manifiestan (¡harto paradójicamente!) algunos teóricos de la consciencia misma.

Y es que una pesada carcasa de prejuicios teoricistas e ideológicos puede bloquear esa sencilla experiencia que Laing contribuyó a hacer brotar en Capra: la de maravillarse por la realidad indescriptible –y como tal partícipe, de hecho, de la inefabilidad de todo lo sagrado– de la consciencia propia. Es evidente también que para poder disfrutar de esta tan simple como fundamental experiencia hay que dejar de lado toda la parafernalia de ideas y prejuicios de la más variada índole (confesional, magnificadora, escéptico-racionalista, “psiquiatrista”, etc.) que suele llevar adherida la etiqueta de “experiencia mística”…

Por cierto que, en orden a ello, se puede considerar también, si se prefiere y resulta tranquilizador, que la captación en cuestión no es semejante cosa (pues ¿qué más da realmente cómo lo llamemos?). Yo diría, para terminar, que en vez de teorizar, quizá en exceso, sobre la naturaleza “objetual” de la consciencia, llegando a perder de vista su ineludible esencia experiencial que no admite trueques objetualistas, ¿no sería mejor favorecer la restauración del papel epistémico de la vivencia inmediata?

José Luis San Miguel de Pablos es miembro de la Cátedra CTR Universidad Comillas, Madrid

http://www.tendencias21.net/La-New-Age-ha-buscado-su-conexion-con-la-ciencia_a2385.html?preaction=nl&id=7984452&idnl=36831&

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Creacionismo - Conclución Parte II

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Creacionismo - Conclución Parte II

La imagen superior es la tabla periódica, propuesta por Mendeleiev a mediados del siglo XIX, y ampliada con los elementos químicos descubiertos con posterioridad y con los conceptos de los nuevos descubrimientos, incluyendo la mecánica cuántica. En ella se sitúan todos los elementos ordenados por sus caracterísitcas químicas, relacionadas con el número atómico de cada uno.

En el mensaje, dice “Cuidado, la periodicidad química es solo una teoria. Las teoría sigue cambiando y está bajo discusion. Enseñemos teorías alternativas a los niños”,

Y debajo, la alternativa es una tabla “creacionista” donde solo salen cuatro elementos: Tierra, Fuego, Aire y Agua (los elementos griegos clásicos), y debajo la leyenda “La verdad es constante”.

En esta viñeta se hace una caricatura de las clásicas estrategias de los creacionistas hacia la ciencia:
(i) se critican las teorías científicas, por ser sólo teorías. Pues bien, la ordenación de los elementos químicos es una teoría.
(ii) Se ataca a quien diseñó la teoría. En este caso se acusa de bígamo ruso a Mendeleiev.
(iii) Se critica que las teorías estén en constante cambio: así, el descubrimiento e incorporación de un nuevo elemento es una prueba de lo cambiante y poco fiable que es la ciencia.
(iv) Se propone una verdad absoluta en oposición a algo que “es sólo una teoría” cómo son los cuatro elementos que definieron los griegos clásicos: tierra, fuego, aire y agua.

Pero esto no significa que los cristianos debemos estar de acuerdo 100% con todo lo que afirme o se haga en nombre de la ciencia, ya que la ciencia no es neutral.

http://lasteologias.wordpress.com/2008/06/23/la-ciencia-no-es-neutral/

http://lasteologias.wordpress.com/2008/06/24/cuestionada-la-neutralidad-ideologica-de-la-ciencia/

«En Ángeles y demonios, Dan Brown arranca su trama de intrigas y conspiraciones con un asesinato en las entrañas mismas del Gran Colisionador de Hadrones. El centro de la trama de la novela es la lucha entre la Iglesia y la ciencia por determinar quién o qué creó el Universo. La anécdota de la novela retorna el largo debate que la humanidad ha mantenido desde la Edad Media, el cual enmarca una larga cadena de encuentros y desencuentros, algunos sin mayor trascendencia, otros trágicos que des— embocaron en el encarcelamiento o muerte de algunos de sus actores, normalmente del bando de los científicos.

Buen ejemplo es Giordano Bruno, el sacerdote italiano cuya curiosidad lo llevó a andar por los inciertos caminos de la ciencia y la filosofía. Durante su vida viajó por toda Europa enseñando sus teorías. Escribió obras de teatro críticas y muchos trabajos en latín sobre cosmología, física, magia y el arte de la memoria. Demostró, aunque con un método equivocado, que el Sol es más grande que la Tierra. Finalmente, fue apresado por la inquisición en 1591 y, en 1601, la Iglesia romana lo declaró “herético impenitente, pertinaz y obstinado”. Estuvo seis años en prisión. Murió en febrero de 1600, en la hoguera, sin arrepentirse de sus ideas. Pero el caso más conocido es, sin duda, el de Galileo Galilei, físico y astrónomo del renacimiento italiano que fue perseguido y sentenciado por la Santa Inquisición debido a la divulgación que hizo de las ideas copernicanas del heliocentrismo. Ante la posibilidad de ser sentenciado a muerte, la historia cuenta que se retractó frente a los religiosos que lo enjuiciaban.

Y a pesar de la evidencia científica que arrojaron los siglos siguientes, y la apertura, aunque con resistencia, de la ortodoxia católica a las ideas científicas, el mismo fantasma rondaba hasta hace algunas décadas los pasillos del Vaticano. Según cuenta el célebre físico Stephen Hawking, autor de Historia del tiempo y uno de los científicos que más ha revolucionado el conocimiento sobre el Universo, en 1981 el entonces Papa Juan Pablo II recomendó a los asistentes a una conferencia sobre cosmología organizada por el Vaticano “estudiar la evolución del Universo después del Big Bang, pero no indagar en el Big Bang mismo, porque se trata del momento de la creación y, por lo tanto, de la obra de Dios”.

Desde la fe

Sin embargo, y paralelamente a esta discusión, desde hace 116 años, el Vaticano (resulta paradójico que la primera persona en proponer una teoría científica acerca de la creación del Universo fuera un sacerdote belga, llamado Georges Lemaitre) posee su propio centro de investigación cósmica: el Observatorio Astronómico Vaticano, cuya sede original, en Castelgandolfo, se ha transformado en el moderno Telescopio Vaticano de Tecnología Avanzada, situado en Arizona, Estados Unidos. Según su sitio oficial, el instituto tiene como misión servir como un puente entre la Iglesia y la ciencia, y su director, monseñor José Funes, ostenta —además de los votos del sacerdocio— un doctorado en astronomía por la Universidad de Padua.

Funes declaró en septiembre del año pasado: “Ha habido y habrá conflictos entre la ciencia y la iglesia. Pero no hay que temer a los conflictos, ya que pueden superarse y nos ayudan a crecer.” Para él, la investigación cosmológica es perfectamente coherente con la fe. “El Big Bang no está en contradicción con la existencia de un Dios que creó el Universo a partir de la nada. Es verdad que el Big Bang no es la prueba de la existencia de Dios, pero tampoco la niega”

[...]

Falta ver lo que el LHC será capaz de aportar a este milenario debate y, en caso de confirmarse la existencia de la partícula Higgs como piedra angular del Modelo Estándar, cuáles serán los nuevos derroteros que habrá de tomar el mismo. Aunque al final, como afirma Gustav Tammann, quizá habrá que reconocer que existen cosas que, posiblemente, la especie humana jamás entenderá. “Encuentro interesante que muchos investigadores admitan que hay preguntas que nunca podrán ser contestadas. Teóricamente, podemos plantear 20 posibilidades, pero el método científico no nos permitirá distinguir con precisión cuál es la correcta”, concluye el investigador.»

“…las investigaciones de Darwin supusieron un cambio decisivo sobre la visión del pasado de todos los seres vivientes, y me atrevería a decir que abrió la puerta del futuro, de lo que se sabría más adelante sobre genética y biología. La revista Perspectiva Escolar ha dedicado su número del mes de mayo al darwinismo. Ramon M. Nogués hace un buen resumen de la novedad: “Darwin descentró la especie humana del núcleo del universo, situándola como una pieza más –aunque original– de la naturaleza. Un poco al estilo en que el canónigo Copérnico sacó la Tierra del centro del Universo”.” http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=522352&idseccio_PK=1006&h=080628

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Objeciones biogeográficas al Diluvio universal


Objeciones biogeográficas al Diluvio universal

Por: Ferney Yesyd Rodríguez.

Era una mañana soleada y feliz. Ese día me encontraba en mi clase bíblica para niños y frente a mi una señora con figuritas coloridas de fieltro se disponía a contarnos una historia de la Biblia. Mientras centrábamos nuestra atención en el tablero de fieltro la maestra decía: “En los tiempo de Noé toda la Tierra fue destruida por un diluvio y sólo se salvaron Noé, su familia y una pareja de cada especie animal, aunque de ciertos animales, como las ovejas y las vacas entraron siete animales. El resto pereció como consecuencia del pecado.”

Fíg. 1: “El Arca de Noé”, 1846 por Edward Hicks

El tiempo pasó, y cuando llegué a joven seguía creyendo estas historias. Sin embargo un día tuve las siguientes preguntas: ¿Cómo llegaron los koalas a Australia desde el monte Ararat? ¿Cómo sobrevivieron en su travesía desde Ararat hasta Australia sin hojas de eucaliptos para comer en su camino? Recuerde que los eucaliptos son endémicos de Australia y que los koalas se alimentan casi exclusivamente de estas plantas.

Fíg. 2: Koala (Phascolarctos cinereus)

La pregunta tenía lógica ya que desde el literalismo bíblico se afirma que después del diluvio no quedaron más animales que los se habían salvado en el arca. Estos desembarcaron en el monte Ararat (en la actual república ex-soviética de Armenia) y desde allí repoblaron el Mundo.

¿Cómo es que criaturas frágiles como el ornitorrinco y el ciego topo marsupial cruzaron por el puente de tierra a Australia más rápido que los tigres de Malasia y otros placentarios robustos?

—Robert A. Moore, El Viaje Imposible del Arca de Noé

He aquí algunas respuestas curiosas que he encontrado sobre este interrogante:

“Supongo que había una gran señal en alguna parte en el Sur oriente de Java, con una inscripción que decía: Zona de la Cuarentena celestial: Ningún Mamífero placentario, con la excepción de roedores y los precursores genéticos del Canis familiaris dingo (el dingo) pueden transportarse o deambular más allá de este punto. Las especies marsupiales americanas deben tomar la ruta del Estrecho de Bering. Mapas disponible en la oficina de estación de cuarentena.” (Horas de Oficina 9:00 A.M. - 5:00 P.M.)

–Peter Lamb, Talk. Origins Newsgroup. 30 de abril de 1996

“El monstruo mexicano del Gila y el lagarto barbado (los únicos miembros de la familia Helodermatidae), desembarcaron del arca, pero escogieron no quedarse en los inconvenientes desiertos asiáticos. En cambio, viajaron a través de Siberia para llegar al Sudoeste americano por el puente tierra de Bering, por Alaska, y Canadá, para llegar al suroeste americano. ¡Lograron este hecho durante la misma Edad de Hielo que, según los creacionistas, diezmó a los dinosaurios y enterraron a los mamuts!”

–Robert A. Moore, El Viaje Imposible del Arca de Noé.

“Los osos perezosos son tan lentos que el musgo crece en su pelaje. Cuando ellos mueven, que no es lo frecuente, les toma tres horas y media pasear una milla. Su metabolismo es tan bajo que holgazanean en los árboles y absorben los rayos del sol durante la parte mayor del día. Me pregunto cómo llegaron a las selvas de América del Sur los dos perezosos, cuando desembarcaron del arca de Noé. ¿Caminaron por Asia, a través del desierto frío de Siberia del norte, cruzaron Alaska, y luego caminaron hasta América del Sur para ponerse calurosos de nuevo? Todo un record roto por los perezosos. ¿Qué comieron en su travesía? ¡Qué buen libro de aventuras sería, con los efectos postcataclísmicos del Diluvio acechando cada uno de sus pasos. ¡Ojalá que esa historia estuviera en la Biblia!”

—Skip Chuch

Los biólogos se explican la distribución actual de las plantas y animales teniendo en cuenta la evolución de los organismos y la deriva continental. Las dos opciones están descartadas dentro de la denominación en la que fui criado, ya que éstas implican largos períodos de tiempo.

Sin embargo, los koalas son solo una especie de marsupiales, y Australia está llena de marsupiales nativos: Uombats, canguros, bandicuts, etc. Por esta razón la pregunta luego se extendió a todos los marsupiales endémicos de Australia: “¿Cómo llegaron los marsupiales a Australia desde el monte Ararat?”

Fíg. 3: Marsupiales australianos

En 1988 Frank Zindler publicó sus dudas similares en la revista American Atheist:

“La población de marsupiales de Australia contiene animales que no se encuentran en ninguna otra parte en la Tierra - ni siquiera en forma fósil. ¿Cómo suponemos que esos marsupiales viajaron desde el lugar del desembarco del arca de Noé hasta Australia? Que viaje postdiluvial tan largo y peligroso. Supongo que dios los guió. Pero uno no oye hablar de ese milagro en la Biblia. ¿Por qué no? Por lo menos es tan buena como la historia de Dios pastoreando a los Israelitas a través del desierto, sólo que estos marsupiales fueron pastoreados a través de una tierra postdiluvial desnuda, y sufriendo cantidades de cataclismos. Este zoológico de uombats, osos marsupiales, bandicuts y canguros (por no mencionar las aves no voladoras como los moa y el kiwi de Nueva Zelanda) tenían que mantenerse a la delantera de los leones, los tigres y los osos durante todo el camino hasta Indonesia, y entonces, aunque los mamíferos placentarios superiores no pudieron lograrlo - alcanzaron el continente de Australia. ¡Como si esto no fuera lo suficientemente asombroso, resulta que los tipos de marsupiales que llegaron a Australia era justo el conjunto capaz de llenar todos los nichos ecológicos disponibles! Había topos marsupiales, comedores de hormigas, ratones, ramoneadotes, carnívoros, frugívoros, etc. - ninguno de los cuales puede encontrarse en otra parte del mundo. Si este grupo favorablemente diversificado de marsupiales evolucionó de uno o unos pocos marsupiales primitivos generalizados que alcanzaron hace millones de años Australia, antes de que separara de Indonesia (y antes de que los mamíferos hubiesen evolucionado), entonces esta situación peculiar es entendible. Pero si todas estas criaturas tuvieron que viajar de Turquía hasta Australia como un conjunto, es increíble más allá del cálculo. (Nota: la biología Molecular y la anatomía demuestran que entre las especies vivientes de marsupiales, los koalas están estrechamente relacionados a los uombats, y sólo se encuentran los restos fosilizados de osos marsupiales y uombats en Australia.)

La distribución geográfica de las aves también plantea interrogantes similares. En muchas islas oceánicas se pueden encontrar aves no voladoras o que tienen poca habilidad para volar, razón por la que parece poco probable que hayan llegado allí desde el Monte Ararat (Véase listado al final).

En realidad son muchas las especies de aves insulares endémicas que son incapaces de volar. Tomemos por ejemplo el famoso dodo y hágamos las siguientes preguntas: ¿Cómo pudo llegar un ave pesada y no voladora a una isla oceánica? ¿Por qué llego sólo allí? ¿Cómo sobrevivió por fuera de su hábitat natural en su travesía desde el monte Ararat hasta la isla donde reside actualmente sin los recursos de los que depende su alimentación? ¿Cómo sobrevivió durante su viaje a enemigos naturales de los que no podía defenderse? ¿Cómo sobrevivieron en el arca durante el supuesto diluvio?

Fíg 4: El dodo (Raphus cucullatus), el ave extinta más famosa.

Ahora realicemos estas mismas preguntas con las otras 31 especies restantes de la lista (al final del texto). Sería imposible que estas aves hubiesen llegado a las islas donde actualmente viven desde la costa del lado continental, tal como lo supone la leyenda del diluvio universal.

Hasta el momento no he hecho más que decir que es poco probable que las aves no voladoras hallan llegado desde el monte Ararat, después del diluvio, a sus respectivas islas. Pero no he respondido por qué se encuentran estas especies únicas en estas islas. La respuesta es simple: Por que han evolucionado allí.

Cuando un grupo de individuos de una especie A, llega a un lugar nuevo (por ejemplo una isla oceánica) y encuentran allí nuevas condiciones ambientales, es entonces cuando la selección natural (la supervivencia y reproducción diferencial de unos individuos respecto a otros) empieza a actuar, llevando con el tiempo a formar una especie nueva: A’. Es por esto que la clase de las aves presenta tantas dificultades insalvables al relato del diluvio. Dada la capacidad de volar, estas colonizan más fácilmente las islas que los demás grupos de animales. Una vez aisladas geográficamente de las poblaciones originales, la selección natural actúa adaptando a los organismos a un nuevo ambiente, llevando a una diferenciación respecto a las poblaciones originales.

Fíg. 5:Dos aves no voladoras. A la izquierda el gigantesco pájaro elefante de Madagascar (Aepyornis maximus), a la derecha el cormorán áptero o cormorán moñudo de las islas Galápagos (Phalacrocorax harrisi).

¿Y por qué la evolución produjo aves incapaces de volar? La razón es que en estos nuevos lugares, muchas aves ocuparon papeles ecológicos de frugívoros o ramoneadores terrestres a lo cual se suma, con frecuencia, la ausencia de depredadores. Por esta razón se hace innecesaria la capacidad de volar. En otras palabras: La existencia de nuevas oportunidades ecológicas libres de competencia supone la oportunidad de evolución para una especie nueva. El paleontólogo Stephen Jay Gould con respecto a la formación de nuevas especies afirmó:

“En teoría darwiniana la competencia es el gran regulador. Darwin concibió metafóricamente el mundo como un tronco con diez mil cuñas, que representan las especies, apretadamente clavadas a lo largo de su longitud. Una nueva especie únicamente puede entrar en este mundo atestado insinuándose en alguna rendija y haciendo saltar otra cuña.[1]

Bajo esta perspectiva podemos respondernos cómo apareció una especie no voladora, como el dodo en la isla Mauricio. Esta ave muy probablemente descienda de alguna población de palomas que si podían volar, que llegaron a la isla Mauricio y posteriormente se adaptaron al nuevo ambiente, haciéndose al final muy diferentes de la especie de paloma parental. Al estudiar la anatomía del dodo se puede advertir que su esternón tenía una minúscula quilla; esto indicaba que sus antepasados en tiempo geológico si podían volar.

Otro aspecto que debemos tener en cuenta para entender la distribución geográfica de plantas y animales es la deriva continental. Australia, por ejemplo se separó de la Antártica hace aproximadamente 40 millones de años.

Durante millones de años las placas tectónicas se han estado moviendo lenta pero continuamente contribuyendo así a separar faunas y floras enteras durante largos períodos de tiempo. La deriva continental también a jugado un papel muy importante en la evolución del clima de la Tierra al modificar el paso de las corrientes marinas y al crear nuevas cadenas montañosas (al chocar dos placas) que modifican los patrones de lluvias a uno y otro lado de la montaña (efecto de sombra de lluvia).

Las pruebas de la deriva continental son demasiadas y encajan con la idea que las especies cambian con el tiempo y que todas provienen de un ancestro común.

Cuando se le presentan estas objeciones a un creacionista su estrategia es dejar de prestar atención a las evidencias, y de esta manera asume que desaparecen. La duda les es poco placentera comparada con la confortable idea de ser los poseedores de toda la verdad.

[1] Stephen Jay Gould: La Vida Maravillosa. 1991. Pág. 231

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Objeciones geológicas para aceptar el diluvio universal


Objeciones geológicas para aceptar el diluvio universal

Por: Ken Harding
Traducido y adaptado por: Ferney Yesyd Rodríguez

¿Qué esperaríamos encontrar en el mundo si hubiera ocurrido un diluvio?

Segunda edición. (Última actualización: 1 de noviembre de 1999)

Los cimientos del argumento creacionista yacen simplemente en el relato del Diluvio Bíblico como se narra en el libro del Génesis.

¿Por qué el Diluvio Bíblico es tan importante para el creacionismo?

Porque el registro fósil real apoya firmemente la evolución gradual de la vida con el pasar del tiempo, tal como ha sido descrito por la ciencia, y representa algunas de las evidencias más destructivas en contra del creacionismo (la idea de que todas las especies de organismos en la Tierra fueron creadas, completamente formadas, en un instante). Por consiguiente, es de crítica importancia para los creacionistas el ofrecer una explicación alterna para la presencia de los fósiles y la columna geológica. La historia de Noé y el Arca les da una oportunidad de justificar el desconcierto que les produce un registro fósil que documenta el aumento de la complejidad y diversidad de la a lo largo de los milenios, y la existencia de antiguas criaturas que ningún ojo humano ha visto jamás.

Mientras que la historia del diluvio bíblico se deriva con casi total seguridad de la temprana mitología del diluvio babilónico, los creacionistas modernos se mantienen en el error de creer que semejante evento es una certeza histórica. ¿Cuál es la evidencia para su conclusión? ¿Proporcionan evidencia geológica de que alguna vez, el planeta entero estuviera cubierto de agua en todas partes al mismo tiempo, hasta las cumbres más altas? No. Su única “evidencia” viene de la escritura bíblica:

“¡… la razón principal por la cual insistir en el Diluvio Universal como un hecho de la historia y como el vehículo primario para la interpretación geológica es que la Palabra de Dios lo enseña claramente! Ninguna dificultad geológica, real o imaginaria, puede permitírsele el tener precedencia sobre las claras afirmaciones y las deducciones necesarias de la Escritura.”

—Henry Morris, Biblical Cosmology and Modern Science (Cosmología Bíblica y Ciencia Moderna 1970 p.32-33, énfasis agregado)

Aunque esto está bien como creencia religiosa, esta declaración descalifica absolutamente al creacionismo como ciencia de cualquier tipo y lo ubica firmemente en el reino de la teología. Lo que Henry Morris (uno de los padres fundadores del movimiento creacionista) está diciendo es que si la evidencia física sugiere que los eventos ocurrieron diferente a como se narra en la Biblia cristiana, entonces la evidencia física debe rechazarse de antemano.

Se dice que: “Cuando la evidencia contradice la teoría, el científico rechaza la teoría. El teólogo rechaza la evidencia”. Con certeza, éste es el caso del creacionismo.

Una cita más que debería hacerlo sumamente escéptico frente a las afirmaciones creacionistas:

“Es precisamente porque la revelación bíblica tiene autoridad y perspicacia absolutas, que los hechos científicos, interpretados correctamente, darán el mismo testimonio que el de la Escritura. No hay la más remota posibilidad de que los “hechos” de la ciencia puedan contradecir a la Biblia.

—Henry Morris en el primer párrafo de “Scientists Confront Creationism” editado por Laurie R. Godfrey (énfasis agregado)

En otras palabras, no se moleste cuestionando la Biblia, porque ella siempre tiene razón, punto final. Cuando la realidad choca con la Escritura, es la realidad la que está equivocada. Así es como los creacionistas salen en busca únicamente de lo que respalde su teología, mientras ignoran cada observación que la contradiga.

Un diluvio global habría sido un evento tan catastrófico que si de verdad, si realmente hubiese ocurrido, existirían rastros inequívocos de él. Debería de haber dejado pistas. ¿Cómo serían esas evidencias? ¿Qué esperaríamos encontrar? Los siguientes tópicos son un alista de evidencia física que los geólogos esperarían encontrar si el mundo hubiera estado cubierto, en un mismo tiempo, por una inundación global.

Ninguna de las siguientes condiciones se ha observado. Si los creacionistas de verdad estuvieran interesados en demostrar su punto de vista, y no simplemente en tratar de golpear a la evolución, se aventurarían al exterior buscarían ejemplos de estas condiciones. Imagínese eso. (¡De paso acabamos haciéndoles un gran favor al ofrecerles un listado de evidencia contundente que nos convencería!)

Lo que indica la siguiente información es que nunca ocurrió una inundación global, de extensión mundial. Ni una sola vez en la historia del mundo. Por lo tanto, las personas íntegras no deben continuar insistiendo que el capítulo del Génesis es una descripción literal de la historia. La ciencia lo ha refutado de forma absoluta. Esta página web es el clavo final el féretro de la “geología diluvial”. Continuar insistiendo que el Diluvio Universal fue una realidad histórica no sólo es inexacto, es fraudulento y deshonesto.

La versión original de esta lista fue compilada por primera vez por Jim Moore (usada con permiso)

  1. Esperaríamos observar un manto mundial, uniforme, de cantos rodados dispuestos al azar, guijarros, cieno y arena reposando sobre una capa de arcilla. Esta capa debería estar sobre cualquier registro geológico pre-existente. El Diluvio, según se alega, tuvo lugar hace no más de 5000 años, por lo que esta evidencia debería permanecer aún con muy poca erosión. Pero este manto mundial no existe.
  2. No esperaríamos encontrar ordenamiento en los sedimentos por tipo y tamaño. La vorágine de un diluvio sólo permitiría “amontonar” el sedimento transportado de acuerdo con la Ley de Stokes. Además, ¿CÓMO podrían hacer las aguas de una inundación para depositar las capas de sedimentos más PESADOS encima de las capas de los sedimentos más LIVIANOS? En otras palabras, si hubo un diluvio ultramasivo, no esperaríamos ver estratos de piedra caliza recubiertos por granito. Nunca, creacionista alguno ha explicado cómo el Diluvio podría haber depositado capas de sedimentos pesados encima de las capas de sedimentos más livianos.
  3. Se esperaría que la superficie del suelo actual mostrara por todas partes el redondeo de las superficies de la tierra en la dirección en la cual retrocedió el agua. Habría megaondulaciones por todas partes, formadas por el movimiento rápido de las aguas alejándose de la superficie de la tierra tal como se ve a lo largo del Río Columbia. Se esperaría que las formas topográficas actuales mostrasen una segunda fase de erosión, resultante de este escurrimiento en la forma común de valles erosionados por debajo del nivel base de sus afluentes, que producen lo que se llama valles colgantes en un terreno glacial. Éstos serían comunes y no serían causados por glaciación.
  4. No habría ninguna segregación de fósiles. Si todos los organismos vivieron al mismo tiempo, esperaríamos ver trilobites, braquiópodos, ammonites, dinosaurios, y mamíferos (incluyendo humanos) todos juntos mezclados al azar en la capa de extensión global descrita en el punto #1. Pero esto no es lo que se observa. El registro fósil exhibe un orden consistente con la teoría de evolución (pero incoherente con el creacionismo), desde las formas simples a las formas más complejas, y de criaturas muy diferentes a las especies modernas a otras que se hacen más estrechamente parecidas a las especies modernas. No hay un sólo caso de cualquier fósil que se halle depositado legítimamente “fuera de su lugar.”

(N. del T: Los fósiles marinos (en este caso) nos muestran que diferentes especies vivieron en diferentes momentos, razón por la cual los geólogos pueden correlacionar estratos de diferentes lugares. En la siguiente ilustración se muestran fósiles marinos tanto de Francia como de Inglaterra.)

Además de esto no habría eventos de extinción en el registro fósil. Hay, por lo menos, cinco eventos grandes de extinción, una situación en la cual los fósiles son abundantes debajo de una cierta línea entre las capas geológicas, pero quedan totalmente ausentes por encima de esa línea. El evento de la extinción más notable es el que mató a los dinosaurios (y el 90% de toda la otra vida) hace 65 millones de años. No hay ninguna manera de explicar estos rasgos geológicos con un diluvio global2.

  1. Si en algún lugar se hubieran preservado remanentes de la superficie terrestre prediluviana, su superficie mostraría enormes señales de erosión.
  2. Si hubieran existido rocas ígneas (de origen volcánico) en los sedimentos del diluvio, tendrían todas la forma de lavas almohadilladas (pillow lava, en inglés) la cual sufre extrusión en el agua submarina. No podría haber ningún tipo de segregación de rocas ígneas. El basalto sería el único tipo de roca ígnea porque toda la actividad habría sido extrusiva3. Habría una ausencia completa de capas volcánicas entre los estratos.

En realidad, hay capas volcánicas muy claramente definidas, de las cuales se obtienen fechas radiométricas. ¿Cómo podríamos observar capas de roca volcánica entre los estratos si hubo un Diluvio en el momento? La lava se habría redondeado y tomado la forma de lo que se conoce como “lava almohadillada”, tal como se ve actualmente en el suelo oceánico. Así que ¿de qué manera podemos tener capas llanas de roca volcánica, comprimidas entre otras capas, mientras estaba ocurriendo una “inundación ultramasiva”?

  1. Como las rocas metamórficas se forman de rocas previamente existentes, éstas no existirían en las capas geológicas postdiluviales, porque el calentamiento y enfriamiento necesario para grandes cuerpos requiere millones de años.
  2. Todos los isótopos radiactivos que no se habrían desintegrado completamente después de unos 10,000 años existirían aún en la naturaleza, porque aquellos con una vida media moderadamente corta no habrían tenido tiempo para desintegrarse.
  3. No deberían encontrarse varvas1, ni núcleos de hielo (ice cores), conjuntos de anillos de árboles, arrecifes de coral, u otros ejemplos de acreción acumulada periódicamente, que se extendiera hacia atrás en el tiempo, más allá de la fecha del Diluvio. Sin embargo, se encuentran. Los núcleos de hielo taladrados en llanuras de hielos estables, 40,000 años de capas anuales. Las varvas, que son depósitos minerales, muestran millones de años de capas anuales.

Obtención de un núcleo de hielo o ice core.

  1. Debido a la fuerza catastrófica del ambiente marino y la falta de exposición de la tierra durante el diluvio, no esperaríamos encontrar en el registro geológico ni un solo ejemplo de los siguientes fósiles delicados o de deposición de tierra:
    1. Nidos fosilizados de dinosaurio.
    2. Hormigueros.
    3. Nidos de termitas.
    4. Nidos de aves (de un pariente del flamenco en la Formación de Green River en Wyoming).
    5. Avisperos frágiles.
    6. Madrigueras complejas de roedores.
    7. Estiércol animal en la posición original de deposición, con evidencia de haberse endurecido sobre tierra seca y sólida.
    8. Huellas de animales terrestres.
    9. Impresiones de gotas de lluvia.
    10. Lodo seco resquebrajado y fosilizado (Mudcraks, en inglés).
    11. Fosilización de muchas cosas frágiles, como plumas de aves (Confuciusornis)
    12. Helechos (adyacentes a lechos de carbón)
    13. Insectos (lechos lacustres del Oligoceno, cerca a Florrisant, Colorado),
    14. Capas de rocas oxidadas (redbeds) ya que el oxígeno en el agua es insuficiente para oxidar el hierro presente.

Todas estas cosas frágiles se encuentran enterradas bien profundas en el registro geológico. Un diluvio catastrófico las habría destruido. Me gustaría que usted considerara cómo las impresiones de gotas de lluvia y el lodo resquebrajado podría haberse fosilizado en una inundación súbita y masiva.

Debido a la fuerza catastrófica del ambiente marino y la falta de exposición de la tierra durante el diluvio, no esperaríamos encontrar en el registro geológico, algún tipo de fósiles delicados que evidenciaran haber sido colocados sobre el suelo, como los nidos fosilizados de dinosaurios.

  1. Si la tierra sólo tuviera unos 10,000 años de antigüedad, la aragonita metaestable (madreperla) sería común en los carbonatos y sobre todo, en los depósitos profundamente enterrados del Paleozoico (relativamente con alta presión). En realidad, las muestras más antiguas conocidas de aragonita son del Misisipiense (Una de las divisiones del Carbonífero). También esperaríamos encontrar vidrio volcánico y ópalo en rocas de todas “las edades,” incluso en rocas precámbricas que supuestamente habrían sido creadas durante la semana de la creación hace sólo 6,000 años. En realidad, el ópalo y el vidrio volcánico rara vez se encuentran, si alguna vez se han encontrado, en rocas Precenozoicas.
  2. Esperaríamos encontrar foraminíferos y radiolarios del Mesozoico y del Cenozoico mezclados en los sedimentos Mesoatlánticos. Esto no ocurre.
  3. No habría ningún afloramiento de esquistos azules (Blueschists). Los esquistos azules son rocas metamórficas, formadas a baja temperatura y alta presión que pueden contener restos de cojines de basalto e incluso fósiles. Estas rocas necesitarían de millones de años para ser subducidas desde la superficie a profundidades de cerca de 15-18 Km. Una vez enterradas profundamente, los minerales de los esquistos azules, como la glaucófana, necesitarían tiempo para crecer, puesto que las temperaturas son de sólo 300-400 C.
  4. No esperaríamos encontrar ninguna evaporita espesa en el subsuelo (la halita o sal gema, la silvita, y el yeso). Sería imposible que precipitaran en un ambiente marino. (Las evaporitas son rocas sedimentarias formadas en marismas poco a nada comunicadas con el mar o en lagos salados donde por la evaporación del agua los cloruros y sulfatos alcalinos se precipitan. N. del T.)
  5. Habría evidencia genética de un reciente cuello de botella en las poblaciones de todas las especies existentes. Pero no hay un cuello de botella genético fechado entre 6-10 mil años. (Un cuello de botella es un cambio aleatorio en las frecuencias de los alelos de una población como resultado de una reducción drástica del número de individuos; recuerde que la historia del diluvio requiere creer que sólo se salvaron una pareja, en unas especies y 6 animales en otras. N. del T.)
  6. Habría alguna evidencia remanente de la(s) civilización(es) antediluviana(s) y obviamente de humanos antediluvianos. El Instituto para la Investigación de la Creación (ICR) no ha establecido ningún criterio de como podría ser un humano antediluviano (en lugar de designar a los fósiles como el Homo erectus y el Neandertal como “degenerados” postdiluvianos).
  7. En el registro geológico, no se encontrarían ni hardgrounds que mostraran litificación (formación de roca sedimentaria a partir de sedimentos compactados) antes de la deposición de capas sucesivas, ni terrenos kársticos enterrados como se observan en la cima de las Calizas Redwall en el Gran Cañón. (Un hardground es un suelo duro, encostrado por óxidos de hierro y de manganeso, a veces acompañados de glauconita o fosfatos. Se observan hardgrounds en los sedimentos marinos, especialmente en el lecho de las series calcáreas, y se piensa que representan una detención en la sedimentación por la actividad de corrientes del fondo marino.)

(Proceso de formación de cavernas: Un tipo de modelado cárstico. Un “carst” es un macizo calcáreo, CaCO3, que ha sido disuelto por aguas cargadas de gas carbónico, H2O +CO2. La razón por la que no se esperaría encontrar ninguna estructura de origen cárstico en la columna geológica, como las estalactitas o estalagmitas, de haber ocurrido el diluvio, es porque su formación, por disolución de la roca caliza, requiere de miles de años. N. del T.)

  1. No encontraríamos paleosuelos en el registro del diluvio porque no habría ni el tiempo, ni el mecanismo para que se formasen estando enterrados. (Los paleosuelos son suelos que se formaron antiguamente, en condiciones diferentes a las de nuestra época. Pueden haber sido cubiertos por sedimentos o ser todavía visibles en la superficie. Es realmente imposible que el diluvio halla podido formar los paleosuelos que se observan en la columna geológica. Por ejemplo los horizontes de suelo blanco de carbonato de calcio -llamados caliche- en Connecticut sólo se pueden formar en condiciones áridas o semiáridas, en las que las breves y fuertes lluvias disuelven el carbonato de calcio en las capas superiores del suelo y lo transportan hacia abajo, en la formación de este tipo de suelo se requiere que el agua se evapore rápidamente del suelo. Este tipo de suelo no puede formarse en las condiciones climáticas actuales de Connecticut, pero sí lo hizo en el pasado. Un diluvio Universal no los puede explicar. N. del T.)
  2. Habría solamente una era desde la cima al fondo de la columna geológica. En otras palabras, si usted escogiera una piedra de la cima del Gran Cañón o del fondo, todas ellas deberían fecharse en 10,000 años de edad. No habría ninguna razón para encontrar una concordancia entre las capas de rocas y sus edades que están determinadas tanto estratigráfica como radiométricamente. Hay, de hecho, un aumento real de la edad a medida que uno va excavando más hondo en la columna. Si el diluvio hubiera ocurrido, entonces todo el estrato geológico se habría depositado en sólo un año, conteniendo todos esos molestos huesos. Por lo tanto, habría simplemente una misma era, desde el polvo de la superficie del suelo, hasta el fondo de las capas geológicas. Claramente éste no es el caso. Luego, el Diluvio Universal nunca ocurrió.

Todos los estratos inferiores, con millones de años de antigüedad, muestran un aumento de la complejidad y la diversidad de la vida en este planeta, que se fechan por lo menos hasta 3.800 millones de años atrás, cuando la única vida en la Tierra eran las bacterias. Esa evidencia respalda a la Evolución. Refuta la idea de que la tierra sólo tiene cerca de 10,000 años de antiguedad, y que toda la vida apareció súbitamente en una semana, totalmente formada en su estado actual. La columna geológica muestra claramente que los humanos sólo aparecieron muy recientemente en la historia de la tierra.

  1. Deberíamos esperar que todas las cordilleras (al haber sido formadas durante o inmediatamente después del Diluvio) mostraran una cantidad igual o similar de erosión. Pero este no el caso.
  2. Si el diluvio ocurrió hace cerca de 10,000 años sobre, los casquetes polares de hielo no deberían tener más de 5000 capas anuales. O, por lo menos, deberían de tener una gran evidencia de fusión e intrusión de agua salada en ese momento.
  3. Si un diluvio hubiera ocurrido, todas las plantas vivas actualmente deberían tener semillas que podrían permanecer viables en condiciones calientes y húmedas durante un año, o qué pudieran sobrevivir sumergidas prolongadamente en agua de mar. Todas las plantas deberían poder crecer con poco o ningún mantillo de suelo. Pero, en realidad, la mayoría no puede.
  4. Si un diluvio universal depositó todos los estratos, no esperaríamos encontrar estratos Precámbricos inclinados de 11,600-pies de espesor, en las series del precámbrico tardío del Gran Cañón, debajo de capas horizontales de 4,000-pies de espesor en la sección del Cámbrico-Pérmico en el Gran Cañón. Adicionalmente, si el diluvio depositó todos los estratos, ¡uno debería preguntarse en cuál de todos estos vivieron Adán y Noé! Los creacionistas nunca han identificado el lecho de roca sobre el que estos héroes bíblicos caminaron.
  5. Con respecto a los fósiles, hay tres predicciones muy importantes que deberían cumplirse si el Diluvio Universal realmente hubiera ocurrido, y fuera el responsable de la deposición de fósiles en los estratos geológicos:

24.1. Ninguno de los fósiles marinos podría estar siendo engullido por otros fósiles, o mostrar señal alguna de haber sido consumidos por organismos carroñeros después de muertos.

24.2. Ninguno de los fósiles de vertebrados debería mostrar señas carroñeo o de descomposición prolongada por exposición en tierra.

24.3. Ninguno de los fósiles vertebrados debería estar cubierto por una costra de carbonato pedogénico (es decir de un nuevo suelo formado sobre ellos), como ocurre con los fósiles en Karoo de África del Sur y los Badlands de Dakota del Sur.

En otras palabras, si el Diluvio ocurrió, los vertebrados fósiles sólo deben consistir de huesos rotos y frescos que no exhiben señales de haber sido atacados por carroñeros o de haber quedado sobre el suelo o el fondo del mar por un largo periodo de tiempo.

  1. La zoogeografía debería mostrar un modelo de dispersión que demostraría que el punto de origen de todas las especies está en el Medio Oriente (el punto donde desembarcó el Arca de Noé). Pero esto no es así. La zoogeografía muestra diferentes puntos de origen para las diferentes especies.
  2. Las Islas de Hawai y las estructuras de coral asociadas deberían ser más recientes que el Diluvio. No lo son.
  3. Debería haber isótopos con una vida media inferior a 80 millones de años en la biosfera. El hecho que no hay que ninguno de ellos respalda fuertemente la idea de una Tierra con una edad mucho mayor que 10,000 años. (Este punto no es importante para refutar el diluvio en particular, sino que presenta un argumento irrefutable a favor de una Tierra antigua.). Esta evidencia nunca ha sido refutada por creacionista alguno.
  4. De igual forma, las plantas fosilizadas deben de presentarse a lo largo de todas las capas geológicas, sin ordenamiento de “primitivas” a “modernas”. Pero éste no es el caso. En la columna geológica aparece representada claramente una segregación de plantas fósiles que van desde las primitivas a las modernas. Las plantas no tienen ningún medio para “correr a las tierras más altas”, el método infantil que sugieren los creacionistas para explicar cómo los animales aparecen ordenados en la columna geológica de acuerdo con su inteligencia.

Los creacionistas quieren hacerle creer a la gente que todas las capas geológicas mostradas abajo fueron depositadas como resultado de una lluvia de 40 días…

¿Realmente cree usted que todo esto fue depositado después de una lluvia de 3 semanas?

Problemas adicionales con la “Geología Diluvial”

Con las contribuciones de Ed Babinski, Dave Matson, Ken Harding y otros

La “geología diluvial” posee todas las señales de una idea que no se ha meditado con la suficiente profundidad: sus implicaciones nunca han sido consideradas cuidadosamente por sus exponentes creacionistas. Por ejemplo, los conglomerados son un tipo de roca que parece un hormigón natural. Tiene una matriz de piedra arenisca u otras rocas de grano fino, pero se encuentran empotrados en ella muchos guijarros redondeados de varios tamaños, e incluso cantos rodados… El Instituto para la Investigación de la Creación dice que el Diluvio de Noé es el responsable de todas las grandes concentraciones de conglomerados en el mundo. Pero ellos nunca se enfrentan a los grandes problemas que esta idea crea. Una dificultad fundamental es que muchos depósitos de grandes de conglomerados yacen sobre una capa de gran espesor de roca sedimentaria de grano fino - con frecuencia, a lo largo de varias millas. Los grandes riscos marinos de conglomerados cerca a Marsella, por ejemplo, tienen centenares de pies de alto y contienen cantos rodados de más de un pie de diámetro. ¿Qué procesos completamente naturales le permitirían al Diluvio depositar primero una espesa capa de sedimentos de grano fino de varias millas de grosor, y luego depositar los conglomerados de cantos rodados encima? ¿Acaso los “geólogos diluviales” no han escuchado la expresión “hundirse como una piedra”?

Otro problema para ellos son las líneas limpias nítidas, que se encuentran con frecuencia en los límites entre capas geológicas. (Las capas que miran hacia arriba a menudo tienen lapas o percebes fósiles unidos a ellas. Esto muestra que esas capas tuvieron tiempo para endurecerse hasta convertirse en roca y mantener mariscos pegajosos anclados en la roca antes que el próximo estrato se depositara, lo que difícilmente podría suceder en una inundación que hubiera depositado una capa de una milla de espesor de sedimentos sin consolidar en menos de un año.) Estas líneas nítidas de separación son particularmente molestas en los casos de roca conglomerada encima de arenisca subyacente.

Claramente, la capa más baja debió de haberse endurecido (volverse roca) antes que los conglomerados se descargaran encima, o de otra forma las rocas se habrían hundido en ella. Si un diluvio depositó ambas capas en una sucesión rápida, ¿cómo se pudo endurecer la arenisca subyacente tan rápidamente?

Pero encima de todo esto, está el hecho de que los cantos rodados dentro de los conglomerados a menudo contienen fósiles. ¿Cómo llegaron allí, si los geólogos del Diluvio afirman que los fósiles son restos de criaturas que murieron en el Diluvio? Además, casi siempre, estos conglomerados están claramente redondeados, como si hubiesen rodado a lo largo de un río o en el lecho marino por largos periodos antes de descargarse en el lugar donde reposan. Por supuesto, uno siempre puede argumentar que Dios creó éstos cantos redondeados, portadores de fósiles y luego, causó el Diluvio milagrosamente para colocarlos encima de los depósitos de grano fino…

—Alan Hayward, Creation and Evoluction.

Las criaturas tipo ostra se encuentran desde el fondo hasta la parte más alta del registro geológico - algo extraño para moradores del fondo marino y de movimientos lentos. En los depósitos de yeso, se encuentra una sucesión definida de diferentes especies del mismo tipo de criatura, todas ellas separadas en diversos niveles, sin llegar a mezclarse…

¿Si todos ellos vivieron juntos en un mismo momento, por qué no aparecen las ballenas, las focas, los placodermos y los orictiosauros, junto con los peces modernos en los ambientes marinos fosilizados del Devónico?…

¿Por qué, si el diluvio tuvo lugar rápidamente, la roca arenisca casi siempre no posee fósiles? Los uniformistas explican razonablemente que, a lo largo de un período las conchas se oxidan y se desgastan por abrasión por la arena - pero ¿acaso es suficiente tiempo un año de diluvio para que esto pudiese pasar?

—Michael Pitman, Adán y Evolución.

Los Geólogos del diluvio han propuesto que el ordenamiento hidráulico explica la sucesión de fósiles encontrada en el registro geológico. Pero semejante propuesta no es la salida. Hay ammonites fósiles cuyas hermosas conchas espirales contienen cámaras de flotación, y por lo consiguiente son muy livianas- pero los ammonites no se encuentran en los niveles superiores. Además las especies de ammonites varían en tamaño desde un fragmento de pulgada hasta varios pies, pero todas ellas se encuentran en el mismo depósito…

La propuesta de que la movilidad diferencial explica el orden encontrado en el registro fósil pierde toda credibilidad. ¿Por qué no se encuentra un solo fósil humano debajo de las capas más altas? ¿No había algún habitante de las llanuras costeras que halla sido agobiado por el sueño? ¿No habían cojos o gente enferma incapaz de huir a tierra más alta? ¿Y por qué los fósiles de pterodáctilos se encuentran todos ellos en las capas del medio? Usted podría pensar que por lo menos uno o dos de ellos habría batido sus alas hasta llegar a las cumbres…

Los creacionistas dicen que el orden de los fósiles en la columna geológica se debe a que los que quedaron más arriba en ella, fueron los que lograron llegar a las cumbres de las montañas, tal como se puede observar en la siguiente ilustración (Tomada de una revista de los Testigos de Jehová), note a humanos y dinosaurios (centro abajo) supuestamente viviendo juntos.

Otra propuesta es que el Diluvio sacó rebanadas de superficies marinas y terrestres de extensiones de centenares de millas, completas, junto con sus habitantes, y luego las ordenó pulidamente en pilas de una milla de profundidad - en la secuencia correcta y sin entremezclarlas… Incluso si el diluvio hubiera podido lograr tales resultados en un sitio, de seguro no habría podido lograrlo en todo el mundo. El espesor promedio de las rocas portadoras de fósiles en todo el mundo es de cerca de una milla. Y aún así, la preciosa capa de suelo en la cual y sobre la cual moran todos los seres vivos (excepto los peces y las plantas flotantes) nunca tiene espesor mayor que unos pocos pies. ¿Acaso el diluvio tomó esta capa delgada, y con ella produjo roca sedimentaria de una milla de espesor? ¡Porque, si fue así, Dios debió haber multiplicado milagrosamente la capa de suelo, como los panes y los peces de Galilea!

—Alan Hayward, Creación and Evolución.

Peor aún para la propuesta de los “geólogos diluviales” sobre el apilamiento de zonas ecológicas, es el hecho de que a menudo es posible trazar tales zonas lateralmente en los estratos (en vez de hacerse verticalmente) a lo largo de muchos kilómetros, y verlas cambiar de capas marinas, a playas, a llanuras costeras terrestres, completas con árboles enraizados y con carbón. Y a menudo hay lechos de ceniza volcánica que puede ser correlacionada físicamente a lo largo de la misma distancia, confirmándose así que las áreas fueron sincrónicas - el manto de ceniza se depositó en una única erupción (así que el manto marino y la línea costera en ese nivel lateral existieron en el mismo momento del pasado)… Las conchas vacías de ammonites, como las de los modernos nautilus perlados, flotan después de la muerte del animal. Las conchas del nautilus se encuentran en la mayor parte de los océanos Pacífico e Índico porque las corrientes de agua los transportan después de la muerte. Se hunden cuando se dañan y se llenan de agua. Cómo podrían haber sido ordenadas efectivamente las conchas flotantes por sus propiedades hidrodinámicas, no lo sé, pero las predicciones del modelo de ordenamiento hidrodinámico son flagrantemente inconsistentes con todo lo que sabemos de la distribución de los cefalópodos con conchas y de otros fósiles… La sucesión fósil de los ammonoideos con sus distintivas suturas en la concha es clara en la aparición inicial de cada grupo…

Los “geólogos diluviales” de alguna forma deben asumir que las ostras podrían correr más rápido que muchos otros tipos de almejas encontradas en el Paleozoico. Considerando el hecho de que la mayoría de las ostras se encuentran cementadas al fondo, esto resulta un poco improbable. Hay algunas almejas en el Cretáceo, llamadas inocerámidos que llegan a tener un tamaño de un metro. Por qué quedaron ordenadas en el Cretáceo y no mucho más abajo, sea por hidrodinámica, por ecología, o por movilidad diferencial, no tengo idea. Hay zonas precisas para las especies de almejas inocerámidos dentro del Cretáceo. Algunas son enormes, otras son pequeñas (del tamaño de un puño). A menudo coinciden. Más paradójico para los “geólogos diluviales” es el hecho de que los especimenes juveniles, con un tamaño de sólo unos centímetros y de conchas mucho más delgadas, coinciden con los especimenes madores grandes, de concha gruesa, de la misma especie. Esta es la situación normal del registro fósil… De hecho, la mayoría de los braquiópodos fósiles (animales con aspecto de almeja) se encuentran en la posición que tienen en vida (cementados al fondo de roca sólida, y luego de que fueron enterrados y de que la roca se hubiera endurecido, otra capa de braquiópodos creció sobre ellos)… La estructura entera de la geología del Diluvio es acientífica y se basa directamente en las creencias religiosas de los creacionistas. Ni sus ideas, ni sus propuestas son nuevas. Todas pueden encontrarse descritas en la literatura del siglo XIX. De acuerdo con la evidencia geológica, estaban equivocados entonces, y lo están ahora.

Intervalos geológicos de 3 invertebrados marinos: El branquiópodo Lingula posee un intervalo geológico muy prolongado, por lo que es de poca utilidad en una correlación fósil - época del estrato, mientras que los fósiles de Isotelus, un trilobites y el bivalvo Inoceramus son buenos fósiles índice porque tienen intervalos geológicos cortos.

Los geólogos -creyentes creacionistas en la Biblia cristiana, de ese periodo, echaron por la borda los modelos de la geología del diluvio, porque la razón científica diáfana de que se descubrió que tales modelos eran totalmente inconsistentes con la evidencia física. Ellos hicieron esto a pesar de sus creencias religiosas, porque la evidencia era así de contundente. No hay ninguna razón científica actual para regresar a la geología del Diluvio. Tuvo su día en la corte. De hecho, actualmente hay mucha más evidencia que la descarta, que hace cien años.

—Andrew Macrae

¿Es el registro detallado de sucesivas especies fósiles, desde las simples a las complejas, desde las generalistas hasta las especialistas, desde los peces al hombre, un producto del Diluvio de Noé? No hubo un ser humano, o caballo, vaca, zorro, ciervo, hipopótamo, tortuga, o mono, lo suficientemente lento, estúpido, o lisiado, que se halla quedado detrás de los otros, y así haberse quedado al fondo de la colina. ¡Ninguno! Y viceversa, no había un dinosaurio, trilobites, o un mamut lo bastante diestro, o afortunado como para llegar a la cima de la colina, y así escapar del destino de sus compañeros. ¡Ninguno! ¿Y eso es ciencia legítima?

—Michael Ruse, Darwinism Defended: A Guide to the Evolution Controversies.

Un diluvio lo bastante fuerte como para mover todos los sedimentos de la tierra, tendería a mezclar los diferentes tipos de animales y plantas en un gran revoltijo… Los fósiles están en el orden correcto para la evolución pero no para la selección hidráulica. Los animales ligeros se niegan a quedarse en las rocas poco profundas, y los animales densos se niegan a quedarse en las rocas profundas, a donde ellos pertenecen, según el creacionismo. Por ejemplo, los trilobites, criaturas frágiles que se parecen a bichos, sólo se pueden encontrar en las rocas más profundas… Las rocas muestran que cada especie distinta, tiene normalmente su propio horizonte, completamente distinto de los horizontes de otras especies del mismo tamaño, forma, y peso.

—Christopher Gregory Weber, Common Creationist Attacks on Geology, Creation/Evolution, Issue 2, Fall 1980.

Las plantas con flores no se encuentran en el registro fósil hasta la era Cretácica. Un bosque de magnolias (un árbol primitivo) dirigiéndose hacia las colinas, sólo para ser arrollado con los mamíferos primitivos por el Diluvio, es poco convincente.

—Robert J. Schadewald, Six Flood’ Arguments Creationists can’t answer, Creation/Evolution, Issue 9, Summer 1982.

La geología del diluvio no explica por qué se encuentran pólenes y esporas características junto a fósiles animales de cada edad, o por qué invariablemente se encuentran mamíferos grandes, de movimientos lentos, en los estratos que están sobre los pterodáctilos voladores y pájaros primitivos como el Archaeopteryx. La geología del diluvio tampoco explica el modelo fósil para los árboles.

—Ken Nahigian

¿Pueden creer los creacionistas seriamente que sus argumentos de la geología del Diluvio dan cuenta de las numerosas tendencias macroevolutivas, tan bien documentadas en el registro fósil? ¿Es realmente posible que los caballos, humanos, vacas, y ratas fuesen contemporáneos de los mamíferos primitivos conocidos en los depósitos del Mesozoico, pero, que de algún modo los pequeños mamíferos no euterios, aparentemente transicionales (y los pequeños mamíferos euterios primitivos) se las arreglaron para enterrarse al lado de los gigantes del mundo reptil?

—Laurie R. Godfrey

Si la sucesión mundial de fósiles es producto del diluvio de Noé y su resultante precipitación, ¿Por qué, entonces, no hay ningún lugar en esta inmensa tierra - en la que encontremos dinosaurios y grandes mamíferos en los mismos estratos? ¿Por qué los trilobites nunca están con mamíferos (ni siquiera los marinos) sino que siempre se encuentran los trilobites en los estratos que están muy debajo de los de ellos? De seguro algún elefante retardado estaría haciéndole compañía a los dinosaurios, y algún valiente trilobites que hubiera nadado intensamente durante treinta y nueve días se habría ganado un puesto superior con los mamíferos lentos.

—Stephen J. Gould, Un Pilluelo en la Tormenta.

Existe una sucesión mundial de fósiles que es acorde con la evolución y no con el relato del diluvio.

¿Por qué las ballenas y los delfines sólo se encuentran en los niveles altos, mientras que los reptiles marinos de tamaño similar sólo se encuentran mucho más abajo?… ¿Por qué las aves no quedaron agotadas mucho antes, ya que las ramas para posarse habrían sido difíciles de encontrar en el feroz Diluvio?… Las sardinas y los peces espada (pez teleósteo), aparecieron en tiempos del Triásico tardío (200 millones de años atrás) y se muestran de forma más frecuente en el registro fósil a medida que pasa el tiempo. Esto contradice las predicciones de la geología Diluvial: estos peces de altamar deberían encontrarse en los estratos inferiores. Más aún, estos peces no tenían características hidráulicas especiales y no eran nadadores particularmente rápidos. No obstante, estos afortunados peces teleósteos lograron resistir las aguas del diluvio durante un largo tiempo, mietras que grandes números de peces veloces eran enterrados bajo ellos.

—Kitcher

Así mismo, bien podríamos preguntar si los impresionantemente enormes dinosaurios carnívoros y otros reptiles del Mesozoico eran más débiles y menos ágiles que las ovejas y otros mamíferos rumiantes que yacen en las capas del Cenozoico, por encima de ellos. ¿Acaso los peces del Mesozoico eran, de alguna forma, menos capaces de evadir el enterramiento en el cataclismo hidráulico que los corales y caracoles del Cenozoico que se encuentran por encima de ellos en la sucesión estratigráfica? Debemos concluir que la similaridad entre la distribución conocida de fósiles y la predicción del modelo creacionista es insuficiente para proveer una base para una comparación seria.

—Brian F. Glenister & Brian J. Witzke.

Recuerde que los geólogos diluviales enfatizan la violencia del Diluvio y su escala global. Las plantas y los animales muertos hubieran sido mezclados profundamente y transportados largas distancias. Entonces, ¿cómo podría ser posible que la secuencia en la cual fueron depositados estuviera relacionada con las elevaciones originales de sus hábitat, o de sus capacidades de correr? ¿Y por qué el hombre sería un caso especial? Su capacidad de correr o de trepar es inferior a la de muchos otros animales. En cualquier caso, todos los animales, incluyendo el hombre, habrían muerto mucho antes de que, por fin, terminara el Diluvio, así que su capacidad de escapar temporalmente de la muerte (y no del enterramiento) habría sido irrelevante a largo plazo.

—Willard Young, Fallacies of Creationism.

A los creacionistas les gusta desprestigiar la evolución como si fuera sólo una teoría. Mi réplica favorita es que el Creacionismo ni siquiera es una teoría. Cuando se le examina a la luz de los fenómenos científicos bien conocidos y exhaustivamente investigados, la geología diluvial creacionista falla los exámenes más básicos y simples conocidos por la ciencia forense: los cuerpos no se apilan de la forma como los creacionistas insisten que debería pasar.

—Walter F. Rowe, Bobbing for Dinosaurs: A Forensic Scientist Looks at the Genesis Flood, Creation/Evolution, Issue 28, Winter 1990-91.

Los geólogos diluviales creacionistas están bien advertidos de la segunda ley de la termodinámica en lo que se relaciona al origen de la vida, pero típicamente la olvidan con respecto a las improbables posibilidades de que tantísimos fósiles hayan sido separados de forma tan perfecta en el registro geológico… Gústeles o no, la asociación de ciertos tipos de fósiles con ciertos estratos, y la existencia de fósiles trazadores - como huevos depositados cuidadosamente, nidos organizados, madrigueras de roedores, y huellas de animales terrestres que se encuentran bien profundas entre los estratos- sólo puede ser explicada por diferentes tipos de animales y plantas que hubieran vivido en tiempos completamente diferentes en el pasado.

—Neil Slater

El ingeniero hidráulico y coautor de El diluvio del Génesis, Henry Morris, ignorante de que los trilobites tienen un esqueleto quitinoso relativamente liviano (no denso) similar al de los cangrejos, ha dicho durante mucho tiempo que los trilobites eran tan densos que todos ellos se hundieron hasta las capas inferiores durante el Diluvio, y que por eso los encontramos allí. Realmente eran mucho menos densos que los moluscos tipo almeja que se encuentran con gran abundancia en las capas superiores de los sistemas de rocas del Mesozoico y del Cenozoico; y ambos tipos de animales vivieron en la misma zona ecológica marina (piso oceánico sublitoral)… Los corales zoantarios (orden escleractinios) se encuentran en abundancia casi por todo el globo y el volumen real de sus fósiles es mayor que el de cualquier otro grupo de animales fósiles del Cenozoico. Así que, si las hipótesis de la geología diluvial fueran correctas, sería inconcebible que no se hubieran mezclado en los estratos inferiores de la cubierta sedimentaria de la tierra - de hecho, en todos los estratos. Al leer cualquier descripción de Henry Morris sobre las actividades convulsivas que él visualiza ocurriendo durante el Diluvio, uno puede ver cuán completamente ilógico es el afirmar que los estratos Paleozoicos fueron formados por el Diluvio, mientras estos densos corales escleractinios calcificados fueron levantados de alguna manera y se les evitó el hundirs